Carácter robusto, presencia sin estridencias
El KGM Torres entra por los ojos con una estética robusta y muy cuadrada. Las superficies tensas, los pasos de rueda marcados y una parrilla alta le dan ese aire de todoterreno funcional más que de SUV urbano. Con 1.890 mm de ancho y una silueta alta, transmite empaque sin recurrir a adornos innecesarios. Los detalles en negro y las placas simuladas refuerzan la idea de herramienta para ocio y familia. No busca lujo ostentoso; apuesta por una presencia práctica que resulta coherente con su propuesta.