Salvo algunas pequeñas imperfecciones (debidas a la intrusión cada vez más invasiva de la informática en el habitáculo...) empiezo a tomar la medida de este compacto, de 4,36 (igual que el Audi A3, pero con 47 litros adicionales bajo la bandeja del maletero).
Sus volúmenes son de campeonato: el más espacioso por dentro, pero contenido por fuera, frente a un Seat León 4 o un Audi A3.
En la versión Monte Carlo viene ampliamente equipado Y, sobre todo, ofrece asientos a la vez cómodos y que sujetan eficazmente en todas las situaciones (también en montaña, mi criterio principal).
Finalmente decidido a no ocuparme más del embrague (durante mucho tiempo reacio por los vaivenes de las cajas automáticas) tengo el placer de ordenar el paso de marchas con las levas o mediante la palanca puesta en modo manual; ¡qué gozada! 🙏
Tras probar la experiencia SUV con un muy buen Karoq 150 CV pero con caja manual de 6 velocidades, es la Scala la que, con el mismo motor y la caja DSG7, ofrece un confort de conducción mucho mejor.
Menos balanceo, ¡evidentemente! Y menos volumen a bordo, pero al final este compacto nos basta...
Y el acabado Monte Carlo ofrece todo lo necesario y más.