Apariencia minimalista, presencia urbana
El Citroën Ami es un microhatch que apuesta por la simplicidad: líneas cuadradas, volumen compacto y una imagen juguetona que no busca camuflar su origen de vehículo urbano. Con 2,46 m de largo, 1,39 m de ancho y 1,525 m de alto se maneja como un patinete con techo y se pega a huecos de aparcamiento donde un coche convencional no entra. Los paneles de carrocería son sencillos y personalizables, una apuesta por reducir costes y facilitar reparaciones low-cost. Será difícil pasar desapercibido en la ciudad, para bien o para mal.