Los vehículos con propulsión Diésel pueden responder a planteamientos muy distintos según el modelo: desde opciones centradas en la eficiencia diaria hasta versiones más potentes con mayor batería o motor más fuerte.
No solo importa la base técnica, sino la combinación entre autonomía o consumo, peso, carácter de la motorización y posicionamiento de precio. Incluso dentro del mismo tipo de propulsión aparecen diferencias claras.
Los duelos muestran cómo se comparan realmente estos modelos y dónde se establecen prioridades diferentes.