La ciudad es una pasarela
En el primer vistazo, el Mercedes B Class luce como el compañero práctico que prioriza espacio y sentido común, mientras que el Mercedes GLA adopta una postura más rotunda y de corte cross‑over, reclamando presencia en el tráfico. Uno se siente pensado para maniobras urbanas y familias; el otro, para los que quieren entrar en el barrio con más empaque y cierta actitud aventurera. Ambos hablan de Mercedes, pero cada uno cuenta una historia distinta al estacionar frente al café de la esquina.