Presencia que no pasa desapercibida
La Mazda CX-6e entra en escena con la elegancia sobria que caracteriza a la marca: líneas musculosas, una silueta tipo coupé-SUV y una postura ancha de 1.935 mm que le da presencia en carretera y en parking. El peso en orden de marcha de 2.205 kg se percibe en la sensación de solidez, no en torpeza, así que la estética transmite calidad sin estridencias. Las versiones actuales incluyen la Mazda CX-6e Electric Automatic Rear-Wheel Drive con 258 CV, consumo homologado de 18,9 kWh/100 km y autonomía anunciada de 484 km.