Impacto a primera vista
El Tesla Roadster tiene presencia de superdeportivo: silueta baja, líneas tensas y un punto futurista que no pasa inadvertido en ciudad ni en autopista. Con una velocidad punta declarada de 402 km/h y una estética enfocada al rendimiento, su diseño busca combinar aerodinámica y dramatismo visual. El resultado es un coche que llama la atención tanto por apariencia como por sus proporciones, sin estridencias innecesarias.