Sobriedad que impone sin gritar
La Mercedes C-Class EQ es un sedán eléctrico de porte clásico, más elegante que llamativo. Con proporciones equilibradas y una silueta aerodinámica, proyecta la seriedad de una berlina de negocios sin excesos futuristas. La anchura de 1.892 mm y la zaga baja le dan planta sólida, aunque esa caída del pilar C complica algo el acceso trasero. En el frontal, superficies limpias y detalles medidos rematan un conjunto que parece más “mini S” que showcar.