Silueta con actitud
El VW Taigo apuesta por una silueta de SUV coupé que aporta personalidad sin perder la esencia práctica de un modelo urbano. La carrocería elevada y los pasos de rueda marcados le dan presencia, mientras que las proporciones compactas facilitan moverse y aparcar en ciudad. La visibilidad hacia delante es buena, pero las gruesas columnas traseras y la luneta inclinada limitan lo que se ve por detrás. En el día a día, la cámara y los sensores de aparcamiento resultan casi imprescindibles para maniobras sin estrés. El conjunto proyecta una imagen más estilizada que un T‑Cross, con detalles deportivos en los acabados superiores.