Serenidad que impone
El VW Tiguan apuesta por una presencia sobria y sólida antes que llamativa, con proporciones equilibradas y una parrilla más limpia. La silueta transmite ese aire de “todo en su sitio” que muchos buscan en un SUV familiar, sin excesos. Las versiones con paquete R-Line y llantas grandes ganan músculo visual, aunque penalizan algo el confort de rodadura. La carrocería mantiene buena visibilidad gracias a los pilares contenidos y a un capó de líneas rectas fáciles de ubicar. En ciudad conserva un tamaño manejable, pero su anchura cercana a 1,86 m recuerda que no le gustan los huecos estrechos.