Estás en el surtidor de gasolina, miras el precio y sientes que algo no va bien. No solo porque se ha vuelto más caro, sino porque ya no parece tener sentido. Ayer estaba justo por debajo de dos euros, hoy está claramente por encima. Y al mismo tiempo escuchas otras cifras por todas partes: en España más barato, en Francia limitado, en Alemania más caro otra vez. Lo que antes era solo un precio ahora parece un sistema que cambia constantemente, sin que quede claro por qué. Y aquí es donde comienza el verdadero problema: no solo el precio genera frustración, sino la incertidumbre detrás de él.
👉 ¿Qué lo está impulsando realmente?
👉 ¿Quién decide sobre eso?
👉 Y sobre todo: ¿se mantendrá así?