Primer contacto: personalidad sobre ruedas
Al abrir la puerta se nota que ambos tienen carácter propio: uno ofrece una respuesta más enérgica y juguetona, mientras que el otro prefiere la serenidad y la facilidad de uso. En ciudad el tacto de la dirección y la postura al volante marcan la diferencia en la confianza que transmiten. Los controles y la ergonomía definen cuánto estrés te quitan en el día a día y aquí cada modelo adopta su propia filosofía. En resumen, uno seduce al que busca dinamismo y el otro al que valora la sencillez eficiente.