Cabina pensada para vivirla
El interior apuesta por una atmósfera clara, materiales agradables al tacto y mandos bien ubicados, con un salto de calidad frente al anterior. El cuadro digital y la pantalla central de 12,9 o 15 pulgadas se ven nítidos y responden con rapidez; el nuevo sistema MIB4 es más lógico y fluido. La climatización, eso sí, sigue dentro del propio touchscreen, y la barra táctil inferior, aunque ahora iluminada, puede requerir algo de adaptación. En conjunto, se percibe como “premium light”: sólido delante, con plásticos más duros en zonas bajas traseras.
Los asientos ergoActive sujetan y descansan bien en viajes largos, con regulación amplia y opción de masaje. Hay huecos generosos para objetos y una nueva ruleta multifunción junto al cambio facilita elegir modos de conducción sin rebuscar en menús. La visibilidad delantera es buena; en diagonal trasera, montantes y luneta penalizan algo, por lo que las ayudas son aliadas. Se viaja con sensación de orden y calma, justo lo que busca quien hace muchos kilómetros.