Figura robusta, presencia serena
El Ford Explorer EV entra por los ojos con un lenguaje de líneas limpias y proporciones sólidas, más clásico que futurista. Su planta transmite aplomo sin buscar estridencias, y los pasos de rueda marcados le dan un aire de todo camino convincente. La carrocería mide 1.872 mm de ancho, pero con espejos supera los 2,07 m: en parkings estrechos exige atención. La aerodinámica está bien trabajada, algo que ayuda a la eficiencia y al aislamiento acústico en autopista. En conjunto proyecta esa sensación de “SUV de toda la vida”, ahora llevado a lo eléctrico.