Utilidad sin aspavientos
El Opel Frontera apuesta por líneas rectas, pasos de rueda marcados y el frontal Vizor para transmitir robustez sin adornos gratuitos. Es un SUV compacto de presencia discreta, más práctico que aspiracional, con protecciones plásticas que agradecen el trato diario de ciudad y familia. La postura de conducción es elevada y facilita ver el tráfico, aunque la vista en diagonal trasera queda penalizada por los gruesos pilares. Se ofrece como gasolina MHEV de 110 o 145 CV con cambio automático eDCT y opción de 5 o 7 plazas, y como eléctrico de 113 CV, incluido un Extended Range; los acabados Edition, GS y Ultimate estructuran el equipamiento. Es una propuesta racional que prioriza el valor de uso por delante de la imagen.