Escultura con colmillos
El Peugeot 3008 apuesta por una silueta de SUV coupé con trasera afilada y frontal de “colmillos” LED que le da presencia sin recurrir a artificios. La anchura de 1.895 mm y los pasos de rueda marcados transmiten empaque, pero no llega a sentirse ostentoso. Los detalles en negro brillante y la firma lumínica cuidada elevan la percepción de calidad, algo que se confirma al acercarse y tocar. Esta forma elegante tiene un coste medido en habitabilidad, pero refuerza su papel de SUV de diseño más que de furgón familiar. En colores sobrios y con llantas contenidas luce más equilibrado y ayuda además al confort de marcha.