Presencia limpia, ADN tecnológico
El Tesla Model Y apuesta por un diseño minimalista y aerodinámico que prioriza la función sin perder presencia. La silueta alta y los voladizos cortos le dan un aspecto sólido, mientras que el frontal liso y los faros afilados refuerzan su aire tecnológico. Con 1.920 mm de anchura se siente rotundo en el carril, y las llantas grandes subrayan la postura, aunque penalizan un poco el confort. La luneta trasera es pequeña y no hay limpiaparabrisas posterior, algo a tener en cuenta en climas lluviosos. El resultado es un SUV eléctrico que comunica eficiencia y modernidad más que lujo clásico.