Estilo nórdico, presencia sin estridencias
El Volvo XC40 apuesta por líneas limpias, faros recortados y pilotos verticales para un look sobrio que envejece bien. Su carrocería de SUV compacto y los 1.863 mm de anchura le dan aplomo visual y buen espacio de hombros dentro. La postura de conducción es alta y la visibilidad generosa, con espejos grandes y pilares bien resueltos para maniobrar con confianza. En ciudad se siente manejable gracias a una dirección muy ligera y cámaras y sensores que quitan estrés. Las llantas grandes favorecen la estética, pero en 20 pulgadas el bacheo urbano se vuelve más seco que en 18 o 19.