Presencia y actitud en la calle
El Kia Niro transmite una presencia serena y moderna, con formas pensadas para no llamar la atención más de la cuenta, ideal para quien prefiere discreción con un toque contemporáneo. El Peugeot 2008, en cambio, llega con una actitud más atrevida y teatral, buscando captar miradas y transmitir dinamismo desde la primera curva. Ambos son coches que definen personalidad: uno más sobrio y práctico, el otro más aspiracional y juvenil.