Carácter visual con guiño futurista
El Omoda 5 apuesta por un diseño llamativo, con silueta tipo coupé y un frontal cerrado propio de un SUV eléctrico. La anchura de 1.830 mm le da porte en carretera y le sienta bien a su postura baja y afilada. Los juegos de luces LED y las superficies tensas aportan presencia sin caer en lo excesivo. Es un coche que entra por los ojos en el concesionario y que, en ciudad, no pasa desapercibido. Bajo la piel, su propuesta es más racional que su apariencia sugiere.