Serenidad con presencia
El Skoda Kodiaq es un SUV grande que apuesta por la solidez antes que por el espectáculo, con proporciones limpias y detalles robustos. La carrocería, de 1.864 mm de ancho, transmite empaque y ayuda a una buena estabilidad en autopista. Las versiones Sportline y RS añaden un punto de tensión visual, pero sus llantas de 19 y 20 pulgadas restan confort en baches y juntas. La aerodinámica y el aislamiento están muy cuidados, lo que se traduce en menos ruido de viento y rodadura a ritmos de viaje. Es un coche que se percibe “tranquilo”: más de fondo constante que de titular llamativo.