Silencio con carácter
El Toyota bZ4X apuesta por una presencia sobria y aerodinámica más que por el espectáculo, con proporciones de SUV eléctrico y una anchura de 1.860 mm que le da aplomo visual. La carrocería trabaja el aire con detalles finos, pero la decisión de prescindir de limpiaparabrisas trasero penaliza la visibilidad cuando llueve o hay suciedad. En marcha transmite solidez y un cuidado notable por la insonorización, especialmente a velocidades de autopista. Es un coche que no busca llamar la atención, pero sí transmitir confianza y calma, cualidades que se sienten desde los primeros kilómetros.