Personalidad sobre el asfalto
El Peugeot 3008 y el Peugeot 408 llegan con dos personalidades bien perfiladas: uno batalla con actitud de SUV compacto y el otro se inclina hacia una línea más estilizada y coupé. En la calle, eso se traduce en presencia diferente; el 3008 busca imponerse con una postura alta y dominante mientras que el 408 apuesta por elegancia y una silueta más rasgada. Ninguno pasa desapercibido, pero cada uno atrae a un tipo de comprador distinto: quien quiere versatilidad frente a quien prioriza estilo. Esa primera impresión ya marca el tono del día a día con cada modelo.