Compañeros del día a día
En el tráfico urbano y en las salidas de fin de semana ambos SUVs se sienten pensados para la rutina moderna, pero con enfoques distintos; el Toyota RAV4 prioriza la sencillez y la familiaridad mientras que el VW Tayron apuesta por una impresión más tecnológica y refinada. El RAV4 transmite confianza con soluciones prácticas y una puesta a punto orientada al confort, perfecta para quien valora fricción mínima en el día a día. El Tayron, en cambio, busca gustar con una sensación más sólida y detallada que resulta atractiva al entrar en autopista o al asumir viajes largos.