Trazo afilado, actitud de compacto grande
El Kia K4 entra por los ojos con una silueta de hatchback alargado y mucha presencia, ayudada por una anchura de 1.850 mm y unos faros de firma muy marcada. El capó bajo y la zaga limpia le dan un aire de fastback sin caer en lo exagerado. Las proporciones están bien resueltas: voladizos contenidos y cintura alta que promete estabilidad. No busca llamar la atención a gritos; prefiere parecer un compacto de categoría superior.