Diseño y presencia que exige miradas
El Maserati Gran Convertible mantiene la silueta clásica de un gran turismo descapotable: largo (casi 4,96 m), ancho (1,96 m) y muy bajo (1,36 m) para acentuar la postura de coupé con capota, dos puertas y cuatro plazas que prometen glamour en cada semáforo. La parrilla, las aletas musculosas y los voladizos cortos le dan presencia en ciudad y en carretera, mientras que las diferentes versiones preservan esa mezcla de elegancia y agresividad típica de la casa del tridente. En parado comunica estatus; en marcha, la estética funciona como tarjeta de visita antes de que el motor hable.