Dos personalidades en la ciudad
El duelo entre el Kia Niro y el Kia Stonic no es sólo cuestión de carrocería: es un choque de caracteres. El Niro transmite calma y aplomo, pensado para quien busca un compañero confiable que pase desapercibido en el buen sentido; el Stonic viene con chispa, dirigido a quien quiere que el coche hable por su estilo. Ambos funcionan en la ciudad, pero lo hacen con intenciones distintas.