Escultura urbana: presencia que no pasa desapercibida
El Toyota C-HR juega a ser un concept hecho realidad, con una silueta de techo bajo, pasos de rueda marcados y superficies tensas que le dan mucha personalidad. La carrocería bitono y los tiradores integrados refuerzan el look coupé sin renunciar a su altura de crossover. A cambio, las ventanillas traseras pequeñas y la luneta estrecha penalizan la visibilidad, y algunas versiones prescinden de limpiaparabrisas trasero. En el día a día, entra por los ojos y también cabe en plazas urbanas con facilidad, pero conviene fiarse de la cámara al maniobrar hacia atrás.